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Arquitectura y espacios

PH Campos Spoor

remodelación e interiorismo / Polanco, CDMX

Remodelación e interiorismo en un penthouse en Polanco, donde el proyecto reorganiza la relación entre cocina, circulación vertical e iluminación natural para crear un espacio de identidad propia.

Proyecto
PH Campos Spoor
Tipología
Residencial
Disciplina
Remodelación e interiorismo
Arquitectos
estereotomia
Ubicación
Polanco, CDMX
Fotógrafo
adelavega
PH Campos Spoor, remodelación e interiorismo de un penthouse en Polanco
PH Campos Spoor · estereotomia

El proyecto

Estructura, mobiliario y luz natural como un solo sistema.

El elemento focal es una escalera metálica en cantiléver, resuelta en un naranja intenso que contrasta con la paleta neutra de madera y piedra del resto del proyecto. Cada peldaño flota de manera independiente, sostenido únicamente por su anclaje al muro, mientras un barandal de vidrio templado —fijado con herrajes puntuales de acero— mantiene la transparencia visual del conjunto. Un tragaluz cenital remata el volumen de la escalera, dejando caer luz natural en cascada sobre los escalones y el muro de madera que enmarca el recorrido, y transformando la circulación vertical en el momento más fotográfico de la casa.

La cocina se organiza en torno a una plancha continua de seis metros de largo, de piedra sinterizada blanca, que integra en una sola pieza el área de trabajo, la zona húmeda y el remate de la barra. Sobre ella, hornillas PITT de alto desempeño y una placa de inducción se integran al plano de la piedra sin interrumpir su continuidad, mientras una campana industrial de acero inoxidable —suspendida con líneas limpias— se convierte en un elemento escultórico más que en un simple equipo funcional.

El diseño de gabinetes combina madera de encino con paneles de vidrio canalado retroiluminado, y un elemento vertical en laca naranja funciona como acento cromático que dialoga con la escalera, unificando la identidad visual del proyecto de un extremo a otro del departamento. La isla central de seis metros de largo, de piedra, incorpora estantería abierta de madera, iluminación indirecta bajo cubierta y equipos empotrados —horno, microondas y extracción—, completando una cocina en la que cada aparato fue pensado como parte del diseño arquitectónico, no como una adición posterior.

El resultado es un penthouse en el que la estructura, el mobiliario y la iluminación natural trabajan como un solo sistema: la luz cenital ilumina el descenso, el color naranja marca el recorrido, y la piedra y la madera transmiten la calidez del programa arquitectónico.